La noche fetiche de Colsexy

Por: PORNOMOTOR

¿A quién no le gustan los bikinis, los ligueros, los corsés, los tacones, etc, etc?. Es decir, siempre nos fijamos en las hembras por su cara, sus tetas, el culo, todo como un conjunto armónico, pero casi nunca detallamos las prendas. Al menos ese es mi caso y por eso vine a esta fiesta especial “fetiche”, para poder liberar aún más la imaginación. Tengo entre mis cajones un brasier de alguna noviecita que tuve entre sábanas, pero en conclusión mi espíritu fetiche es nulo y lo tengo que liberar.

Por eso tan pronto llego a la barra del club poso mis ojos en Helena, una pelinegra de cara linda, mejillas rosadas, tetona, piernona y con un vestidito rojo apretado que le marca bien las nalgas.  Es muy solicitada por parejas y por todos los hombres en general, siempre la invitan a algo pero a mi me interesaba era verla contonear sus caderas por todo el club y siempre centrar la atención en su minifalda roja y apretadita y en la manera como camina con esos tacones negros como reina en pasarela…los tacones, importantísimos. Queria tirarme a esa mujer pero con los tacones puestos ( no yo, ella), la vi teniendo sexo y más sexo en toda la noche pero deje mi faena para lo último, eso si no iba a despegar mis ojos de su vestido, ese era el reto que quería lograr.

Las ganas eran hartas y mientras las calmé con Roberta, una costeña de ojos cafés con la que coqueteaba durante la fiesta hasta que la saqué a bailar, en medio de la amacizada salsera y el perreo del regaetón le daba mordiscos en su cuello y espalda, ella por debajo de la toalla me cogia la verga hasta que en medio del receso para un show de desnudos me la lleve para el cuarto de fantasías y nos tumbamos en la cama pegada a la pared. Un nuevo “fetiche” se nos presentaba a la mano: un envase de talco que las niñas utilizaban para los masajes. Como el lubricante se había acabado, Roberta decidió probar el talco por todo mi cuerpo a ver si este me producia alguna sensación afrodisiaca. Al principio me dieron ganas de estornudar pero por suerte el polvo no produjo ninguna alergía en mi, así que no tuve problemas con Roberta para lo del “otro polvo”. Mientras la clavaba en cuatro le sacudia el talco de sus nalgas con frenéticas palmadas que la hacián gemir como loba herida, luego la voltié y terminé por clavarla en “misionero”, lamiendo sus tetas y sacudiéndoles el talco de encima mientras ella le daba una mamada a un tipo que se nos acercó para completar el trío. En los otros catres los gang bang estaban predecidos por niñas con el antifaz puesto mientras tiraban, los tacones estaban en el piso. Una parejita tiraba con los fetiches encima, solo que el varón se puso el antifaz y su mujer, una rubia espectacular, estaba desnuda y con los tacones puestos. Definitivamente una mujer tirando con los tacones puestos es una fantasía única, puede ser “cliché” para muchos pero a mi al menos, nunca deja de calentarme.

El “soft” sado

Estamos todos reunidos para el show central de la noche. La pista se cubre de humo y allí aparece la silueta de una chica mediana, de pelo castaño recogido y curvas infartantes. Trae un antifaz estilo “gatubela”, pantalón de cuero negro ceñido y un top del mismo color, escotado y de igual material, tacones altos y látigo: es una hembra espectacular que calienta de inmediato el ambiente. A medida que la música se torna más electrizante la mujer se va soltando el pelo y se va despojando de sus prendas, pasa a sacudir a todos lo varones sentados y extasiados en sus asientos, a unos los coje fuerte del pelo, a otros los cachetea pero solo a uno lo escoge para su sometimiento en público. El elegido es Mauro, un tipo cuarentón, pintoso, de pelo largo y canoso que ya es habitual cliente de las fiestas. Mauro esta con dos mujeres al lado y se ve sorprendido ante la invitación de la stripper. Acepta medio tensionado quizá por la excitación nerviosa que produce la mujer, luego se relaja cuando la hembra le restriega las tetas por la cara y lo consiente cual mascota amaestrada en sus brazos. Es hora de ponerle las esposas, acto que provoca el aplauso del público, entonces se premia a este sacrificado hombre con un trago de whisky doble, debe ser para suavizarlo para el momento en que la nena ponga uno de su tacones por encima de su espalda. “Deberia clavárselo hasta el fondo y dejarle una marca con sangre incluida” pensaba sádicamente para mis adentros. Al final solo le dejó un breve moretoncito, ni siquiera la huella. Al fin y al cabo la idea era apreciar el vestuario de la seductora dama, la crueldad dejémola para un evento exclusivo de sado-masoquismo.

Las cámaras y la acción

Sali por un trago y al momento de retornar a la sala de fantasías, veo que este escenario se ha convertido en un pequeño estudio en donde la stripper de lujo hace una sesión de fotos. Todos los hombres sufren con la noticia de que la dama no va a participar de las faenas sexuales, así que a mirar y a no tocar, a gozar más bien de la hembra que se tiene al lado y mirar como los flashes de la cámara si le hacen el amor a la diva en cuestión. Me tumbo a que me hagan un masaje mientras observo la sesión de la stripper y salgo de ese cuarto endemoniado a buscar a Helena, la chica de rojo que me flechó al inicio de la fiesta… pero a ella se la están follando en el jacuzzi. Entonces el fetiche se va para la mierda y decido bajar la calentura tirando de manera convencional en el sauna, con una flaquita que estaba acompañando a una pareja y quería acción. Dos parejas terminamos tirando en el sauna, viendo por la ventana como la bella Helena hacía lo mismo pero sin su vestido rojo y sus tacones.

Esos tacones lejanos que se me hicieron imposible coronar en toda la noche. Al final de la rumba no me robé ningún calzón, brasier o antifaz, mucho menos un tacón de cualquier hembra caída en combate. En conclusión no soy fetichista ni ladrón, pero en algún momento iniciaré mi colección.

Una Respuesta a La noche fetiche de Colsexy

  1. huy le salió en verso ese cierre hahaha, muy buena la fiesta y si me acuerdo de lamamacita esa striper que usted dice, bakna la crónik, sigan así.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s